Justo al final de esta noche empieza de nuevo el frío, el frío que es caudal e inicio de inicios. Así llegamos por primera vez al mundo, envueltos en el recuerdo breve de los meses de antaño, de ser células, de ser nada para de repente estar frente al calor repentino del día a día. Así se va el tiempo y así mismo se acumula. Pero en ese paso tartamudo llamado vida pocos tocamos el cielo, pocos llegamos a conocer la verdadera profundidad del agua y la verdadera firmeza de la tierra; el tacto a medio vuelo, el agua que bebemos y la dureza de la tierra cuando nos fragmentamos luego de una larga caída.
No hay comentarios:
Publicar un comentario