Me levanté una noche
sin sombra
entré a la oscuridad
de la mano del insomnio
abrí la madrugada
y caminé hasta el patio
donde el silencio de mi perro
confirmó la muerte
Me levanté una noche
sin sombra
entré a la oscuridad
de la mano del insomnio
abrí la madrugada
y caminé hasta el patio
donde el silencio de mi perro
confirmó la muerte
En el patio
está la sábila
la sábila verde sabia
con la que juega el perro
El patio, la sábila y el perro
están en la casa
la casa sembrada en mi
infancia
tan grande como es todo cuando
se es pequeño
En el patio arriba de la casa
mi madre extiende sueños
se pierde en el cielo alto y
lejano
tan grande como la casa que yo
sueño
Con la sábila que está en el
patio
ella nos cura el pelo
calma dolores
muele menjurjes para recuperar
el sueño
El perro hace un hueco en la
sábila
y mi madre se lanza
por la ruta hecha de pelos
de regreso a la casa sembrada
en el viejo puerto
Silencio
sólo en el silencio
asisto a la tala del árbol
que anhelando ser pájaro
es triste reptil ceñido
a la talla de mi muerte
Silencio
sólo en el silencio
se transforma el llanto
del árbol que ahora
repta
el aire
con alas de polvo
Belleza
Como el perro chueco
que se va de la pared
a brochazos blancos
sin dejar de sacudir la cola
Poema
Es la cola del perro
que funda lejos una nación
para que la gobiernen las
pulgas
Tiempo
Es también
el perro que gira
y se echa sobre el final de la
vida
Tercer puesto. Festival de Poesía de Cali, 2020.